Juana Manso
(1819-1875)


«Conozco que la época en que vivo, soy en mi país un alma huérfana o una planta exótica que no se puede aclimatar»

Juana Manso nació en Buenos Aires el 26 de junio de 1819 y falleció en la misma ciudad el 24 de abril de 1875. Centró sus principales acciones en la educación, ejerció el periodismo y tradujo textos de pedagogos extranjeros que sirvieron de base para la formación de los primeros docentes que se profesionalizan en nuestro país.

Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, su familia se exilió en la ciudad de Montevideo; Juana Manso tenía entonces 18 años. Estuvieron radicados en la vecina orilla durante algunos unos años. En 1841, fundó, en dos habitaciones de la casa, el Ateneo de las Señoritas. El plan de estudio comprendía: lecciones de aritmética, lectura, labores, el cuidado de los modales de las damas, lecciones de moral, gramática, francés, piano, canto y dibujo.

Después de la estancia montevideana, la familia Manso se trasladó a Río de Janeiro, buscando mejores perspectivas. Allí se casó con el violinista Noronha y ejerció el periodismo. Colaboró en el periódico O Jornal das Senhoras, una publicación de moda. literatura, artes, teatro y crítica. También escribió novelas como La familia del comendador, centrada en el Brasil esclavista o Los misterios del Plata, ambientada en la época de Rosas.

Posteriormente viajó por Estados Unidos y Cuba, para luego regresar a Buenos Aires, donde empezó a publicar notas en la prensa porteña. En 1854 se da a conocer Album de señoritas, periódico de literatura, de modas, bellas artes y teatro, donde comienza a expresarse en un tono marcadamente feminista. El periódico no prosperó por no contar con apoyo económico. Por aquellos años, conoció a Domingo Faustino Sarmiento con quien entabló una fuerte amistad.

Como directora de una escuela mixta, comenzó a trabajar en el área de educación. Pone en práctica ideas pedagógicas en torno a la coeducación. La institución debe cerrar pocos años después, ya que la sociedad de ese momento rechazó el formato propuesto por Manso.

Junto a Domingo Faustino Sarmiento trabajaron para el fomento de la educación popular en todo el país. Más cerca de los debates sobre la educación, dirigió la revista Anales de la Educación Común, una revista fundada por Sarmiento en 1858. En la revista publicaron, además de los planes de estudio, la obra del educador norteamericano Horace Mann, entre otros autores. Trabajó en dicha publicación periódica hasta 1875.

Sus preocupaciones sobre la enseñanza también la llevaron a escribir, en la década del sesenta del siglo XIX, un libro para enseñanza de la historia, se tituló: Compendio de la historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata: desde su descubrimiento hasta el año 1874. La historia argentina ya era estudiada en la escuela argentina, pero sin contar con un texto específico, sino formando parte del contenido del libro de lectura escolar. A partir de la aparición de este libro, los alumnos comenzaron a estudiar historia desde un libro de texto. Este vacío se intentó llenar rápidamente. En 1863 apareció un texto firmado por la “Sra. De Noronha”; detrás de ese seudónimo se ocultaba Juana Manso. El libro, que fue corregido y ampliado en cada edición, relata la historia argentina siguiendo el modelo de los libros de lectura, ya que la propia autora nos alerta en su prólogo que considera la lectura de la “historia patria” como la piedra angular del civismo.

El libro de Manso fue el primer compendio de historia argentina para uso en las escuelas. Tan solo un año atrás se había publicado el único antecedente en la empresa: se trataba del libro del emigrado Luis L. Domínguez, que contaba con la aprobación del gobierno para ser utilizado en la formación de docentes.

Mansó también hizo traducciones de textos vinculados a las ideas pedagógicas que circulaban durante aquellos años para la formación de profesores como las Lecciones objetivas de Calkins, el Curso graduado de instrucción en las escuelas públicas de Chicago para servir de modelo a las de la República Argentina, editado en Buenos Aires por Imprenta Americana, 1869, entre otros.

En 1868, Manso era vocal del departamento de escuelas, y en 1870 presidía las conferencias de maestras, formato de capacitación que instaló para mantener actualizada a sus colegas. En 1871 fue nombrada miembro de la Comisión Nacional de Escuela, siendo la primera mujer en ese lugar.

En un país que tenía más de un 70% de analfabetismo y en una época en la cual la civilización equivalía, en primer término, a la cultura letrada, la enseñanza de la lectura y la escritura tuvo un lugar privilegiado. Los métodos educativos fueron otro importante desafío. El rechazo de la violencia física y también en cierto modo de la violencia psicológica en el proceso educativo, fue una de las notas más consensuadas entre el elenco dirigente de la educación. Es allí donde se ve la presencia de Juana Manso, en la incorporación de sus innovaciones más destacadas, en el campo pedagógico: propuso vacaciones largas para evitar la fatiga y energía que insume la enseñanza a maestros y alumnos. También fue partidaria de la eliminación de los exámenes, apelando a subordinar los conocimientos a la conciencia del deber. Además de incorporar cuestiones metodológicas vinculadas a la vida cotidiana del escolar; con horarios que le brindaban mayor libertad en el quehacer educativo y una fuerte vinculación a las bibliotecas populares.

Las políticas educativas junto a diversas corrientes pedagógicas, fueron parte de los programas, inventarios y exploraciones de los primeros educadores para quienes todo estaba por hacerse en el “desierto” argentino.

Especialmente fueron consideradas relevantes las experiencias educativas norteamericanas pero también las francesas y alemanas, así como las ideas de Rousseau, Pestalozzi, Frobel y Mann, que fueron objeto de estudio para quienes se ocuparon de la educación en Argentina.

La idea central de desarrollar una “educación común”, es decir, de políticas educativas destinadas a toda la población infantil, condujo a analizar los métodos y contenidos más apropiados para enseñar y aprender. Este era uno de los ejes de las observaciones de Domingo Faustino Sarmiento en sus viajes y reflexiones y junto a la figura de una mujer, Juana Manso, se lograron concretar.


Las obras de Juana Manso


Curso graduado de instrucción en las escuelas públicas de Chicago para servir de modelo a las de la República Argentina. Buenos Aires : Imprenta Americana, 1869


Compendio de la historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Buenos Aires : Angel Estrada, 1881




Juana Manso en tiempo presente


Homenaje a Juana Manso

El INFoD presenta la serie de podcasts ilustrados «Educadores y educadoras de la patria». 15 episodios que rinden tributo a las y los educadores pioneros de nuestro país.

Homenaje a Juana Manso

Pioneras: Mujeres viajeras

Juana Manso, como otras mujeres en su época, entendió el viaje como forma de vivir la autonomía que la reglamentación pública impedía en las ciudades. Una serie de Canal Encuentro

Pioneras: Mujeres viajeras

Juana Manso: figuraciones en torno a una maestra librepensandora

Nicolás Arata reflexiona sobre la experiencia del exilio de Manso y el rechazo que generaban sus ideas sobre el rol de las mujeres.

Juana Manso