Emma Nicolay
(1842-1884)


«Nunca se debe permitir que el niño lea cosa alguna sin significado: por esto hemos evitado desde el principio combinaciones de sonidos privados de sentido. No se debe dar al niño ninguna idea falsa, ni debe de aprender nada carente de exactitud y certeza»

Emma Nicolay de Caprile nació en Polonia en 1838, y falleció en Buenos Aires en 1884. Se educó en Florencia, Italia, y residió por muchos años en Trieste, donde se casó. Viajó por diferentes países de Europa, perfeccionando su capacidad docente y ejerciendo la misma.

Domingo Faustino Sarmiento viaja a Nueva York en mayo de 1965, como Ministro Plenipotenciario, y se interesa por el sistema educativo de ese país y el nivel que había alcanzado la enseñanza, frecuenta círculos académicos y en uno de esos espacios entabla una amistad con Emma Nicolay de Caprile, con quien comparte su pasión por la educación y, en particular, su interés por la enseñanza de la lectura. A partir de allí comienza una intensa relación epistolar entre ambos educadores que se fortaleció cuando Sarmiento llegó a la presidencia. Sarmiento invitó a Nicolay de Caprile a desarrollar su tarea docente en la Argentina, ella acepta y desembarca en la Argentina en el año 1870.

En el año 1874, se crea la Escuela Normal n°1, dedicada a la formación de maestras y la primera Directora de la Institución fue Emma Nicolay de Caprile. En ese momento la escuela funcionaba en el barrio de Barracas, años después se trasladaría al edifico que hoy ocupa en la sede de la Av. Córdoba 1951, de la capital Argentina. Durante su gestión pasaron por sus aulas reconocidas personalidades de la cultura y la política argentinas, como Cecilia Grierson, que formó parte de la primera promoción de maestras, o Hipólito Yrigoyen, quien años más tarde se convertiría en profesor de historia y presidente de la República Argentina.

Pero a la gestión debemos sumar el interés que presentaba Nicolav de Caprile por la enseñanza de la lectura. Por esa época comienzan a circular diferentes métodos para la enseñanza de la lectura, entre los que podemos destacar el Nuevo Método de Enseñanza de la Lectura, impulsado por Marcos Sastre, que contaba con varias décadas de aplicación y difusión, en Europa y América. La diferencia fundamental con el viejo deletreo consistía en el sonido de las sílabas y no en el nombre de las letras. Ya Sarmiento, en su Método Gradual de Lectura (editado por primera vez en Chile en 1853 por las autoridades educativas), había prescripto que las consonantes se enseñasen según su sonido fonético y no por su nombre.

El método seguido por Sastre y Sarmiento constituyó un cambio importante respecto a las cartillas y silabarios usados durante la colonia, pero si bien apelaban al proceso gradual, proponían el uso de un método fonético, a partir de vocablos memorizados. Unos años más tarde, el Rudimentarista, de Emma Nicolay de Caprile, incorporó la idea de pensar y entender la lectura en un nivel más mecánico del proceso.

Finalmente, el método de aprendizaje de lectura y escritura basado en el método “analítico – sintético”, en el que el aprendizaje de la lectura comienza con las palabras y su significado, se impuso en el sistema educativo, varias décadas después. Caprile nos recuerda que “…Nunca se debe permitir que el niño lea cosa alguna sin significado: por esto hemos evitado desde el principio combinaciones de sonidos privados de sentido. No se debe dar al niño ninguna idea falsa, ni debe de aprender nada carente de exactitud y certeza…” (Nicolay de Caprile, E; 1889).

En 1884, se aleja del cargo de Directora de la Escuela Normal, debido a un problema de salud, y ese mismo año fallece. Desde el Consejo Nacional de Educación, recibe honras y en el cortejo de sus restos hasta el Cementerio de la Recoleta, se encontraba Hipólito Yrigoyen, ya profesor de Historia Argentina de la Escuela Normal.

Emma Nicolav de Caprile integra con justicia el grupo de “las pioneras”, aquellas valerosas mujeres que formaron a las nuevas generaciones de docentes argentinas, cuyo aporte sería fundamental para fortalecer el sistema educativo de nuestro país.


Las obras de Emma Nicolay


El rudimentista: Método para la enseñanza de la lectura y escritura alternadas. Texto adoptado por el Consejo General para el uso de las escuelas (9ª ed.). Buenos Aires: Librería Rivadavia, 1889