Hacia 1980, la institución pasó a ser dirigida por Jorge Alfredo Maxit y cuatro años más tarde esta responsabilidad recayó en Reneé Soto del Castillo. En ésta época la Biblioteca enfrentó serios problemas económicos encontrándose con un presupuesto reducido. De todos modos, el patrimonio se incrementó mediante las donaciones de material bibliográfico recibido.
La nueva dirección, en 1990, la ocupó Graciela Maturo. Durante su gestión llegaron las primeras computadoras y se inauguró el Aula Belgrano destinada a cursos de filosofía, didáctica escolar, literatura y charlas de actualidad. |