A partir de lectura del cuento, proponemos las siguientes consignas de trabajo para pensar en las acciones que contribuyen a la preservación de los libros de nuestra biblioteca.
Para los más chiquitos
Proponemos pensar preguntas que les permitan identificar las formas en que los distintos personajes del cuento se relacionan con Leopoldito y las consecuencias que se desencadenan.
Ejemplos:
- ¿Qué estaba haciendo Sebastián cuando se encontró con Leopoldito? ¿Cómo se sintió éste luego del trato que le dio? ¿Qué crees que debería haber hecho Sebastián antes de ver una y otra vez las imágenes de Leopoldito?
- ¿Qué estaba haciendo Malena en el jardín de su casa? ¿Cómo se sintió Leopoldito cuando Malena terminó de leerlo?
- ¿Y qué le ocurrió cuando fue a visitar a Juana y a Nico? ¿Crees que la forma en que intentaron curarlo fue la más adecuada? Conversá con tu bibliotecaria acerca de cuál hubiese sido la forma correcta de curarlo.
- ¿Qué otras cosas se te ocurren que los chicos hubieran podido pintar en la pared del patio?
- ¿Hay algún libro parecido a Leopoldito en tu biblioteca?
Para los más grandes
Al igual que los niños del cuento, les proponemos que realicen cajitas para guardar las obras más frágiles y delicadas y bolsitas para cuidar los libros cuando son retirados de la biblioteca.
Además en cada estuche pueden escribir indicaciones para su cuidado.
¿Cómo armar un estuche para guardar obras delicadas?
Siguiendo los pasos que muestran las imágenes podemos armar en el aula un estuche para guardar obras delicadas.
Elementos necesarios: cartón, regla, trincheta, libro (para medir el tamaño que deberá tener el estuche), compás.

Y además...
Los invitamos a crear una obra de títeres o dramatización del cuento Leopoldito, como parte de la campaña de preservación.
Los alumnos que prefieren dibujar pueden realizar una versión en historieta. |