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Xul, Lux, Schultze: el demiurgo


Por Teresa Tedin Uriburu


Todo artista es testigo de su tiempo y de su época, pero también es el resultado de sus vivencias, educación, lecturas y experiencias.

Xul Solar nació en el momento histórico-social en el que la corriente positivista -que se inicia a principios del siglo XIX- afirma que el único conocimiento auténtico es el científico. Como reacción aparece un contramovimiento en búsqueda de la conciencia y la espiritualidad, a través del misticismo. Xul, espectador de esa dualidad, se integra e involucra en este pensamiento. En los 12 años que permanece en Europa se nutre de las nuevas corrientes vanguardistas, además de otras filosofías y movimientos culturales, religiosos y esotéricos.

En 1924, de regreso a Buenos Aires y convencido de originar una revolución cultural, se integra al grupo Martín Fierro que buscaba como él un camino en la cultura nacional y latinoamericana. La nueva generación estaba integrada por jóvenes escritores y artistas, entre los que se encontraban Jorge Luis Borges y Leopoldo Marechal, entre tantos.

En el año 1948 aparece en las librerías Adán Buenosayres de Marechal, una novela en la que se retratan a intelectuales que publican en la revista Martín Fierro. En la figura del astrólogo Schultze, reconoceremos al pintor argentino Xul Solar, al que hace participar como conductor a la oscura ciudad de Cacodelphia.

Es claro el motivo de esta elección. Xul, además de ser su amigo, se había dedicado a inventar idiomas, así como distintos tipos de escrituras y religiones; cambiar las notaciones musicales, y recrear el ajedrez tradicional. Marechal encuentra en la interioridad, creatividad y esoterismo de Xul la inspiración para proyectar su libro.



DIBUJANDO LETRAS: LITERATURA ILUSTRADA

Información


15.10 18 h


Público general


Entrada gratuita con inscripción


Microauditorio BNM, Pizzurno 953, CABA